viernes, 30 de diciembre de 2016

Efecto Pigmalión

EFECTO PIGMALIÓN

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El origen del Efecto Pigmalión, está en la mitología griega, Pigmalión era un escultor que acabó enamorándose locamente de una de sus obras llamada Galatea. Tal fue el amor que le procesaba a su escultura que la diosa Afrodita la convirtió en una mujer de carne y hueso.

Este mismo argumento, es el que siglos más tarde fue utilizado en el cuento infantil, llamado Pinocho, en el cual el muñeco de madera cobra vida gracias al amor de Gepeto. 

Este mito fue el origen del nombre del "Efecto Pigmalión" y representa muy bien la idea de las profecías autocumplidas.

El Efecto Pigmalión, por tanto, puede describirse de forma rápida de esta manera: "Lo que pensemos que va a pasarnos, inconscientemente haremos lo posible para amoldar la realidad a nuestra idea".

Por lo que en 1964, Robert Roshental y Lenore Jacobson, realizaron un experimento en una escuela de una pequeña ciudad de California que produjo lo que ellos denominaron “Efecto Pigmalión” en referencia a lo anteriormente citado.

A continuación, presentamos algunos casos donde el Efecto Pigmalión está presente:

Experimento de psicología social de la siguiente manera: En una clase completamente normal y con una capacidad similar sin grandes diferencias entre sí y con el mismo objetivo de aprobar el curso, se le dijo al profesor que ciertos alumnos escogidos de manera aleatoria tenían una gran capacidad y un gran potencial para aprobar con éxito y buenas notas y cuales iban a ser malos estudiantes y tener malos resultados.

Como os imaginareis, a medida que el tiempo fue pasando las estimaciones que se le dieron al profesor de forma aleatoria fueron cumpliéndose. Aquellos alumnos que él creía que iban a ir bien, consiguieron buenos resultados mientras que los que iban a ir mal tuvieron peores resultados. 

A aquellos alumnos de los que creía que tenían un mayor potencial les puso mayores desafíos intelectuales que a aquellos con menor potencial cognitivo. El preguntarles en clase y obligarlos a una mayor participación en la misma, hizo que sus resultados fueran mejores sin haber de base una diferencia real entre un grupo de alumnos/as y otro.

En otro experimento: se le dijo al profesor/a que les dijera al alumnado que la gente con el pelo moreno era más inteligente que los de pelo rubio según un estudio científico. Los resultados posteriores en dicha investigación dieron como resultado esa hipótesis, El alumnado de pelo moreno mejoraró sus calificaciones mientras que el alumnado con el pelo rubio las bajaron.

Más adelante el mismo profesor les dijo que lo que les dijo había sido erróneo y que en realidad era al contrario, el alumnado de pelo rubio tenían mayor capacidad que los morenos. De nuevo, se dio una profecía autocumplida, los alumnos rubios mejoraron mientras que los morenos bajaron en sus calificaciones. 

Llevando este fenómeno al ámbito educativo, concretamente a las aulas, lo conocemos como cuanto mayor sea la expectativa depositada en un estudiante, mejor rendimiento obtendrá.

Desde 1964 se han realizado numerosas investigaciones sobre las influencia de las expectativas de los docentes tanto en el rendimiento como en la conductas del alumnado. Todo apunta a la conclusión de que las expectativas del profesor suponen uno de los datos más ponderosos en el rendimiento escolar del alumnado. 

El Efecto Pigmalión en el aula, es una de las investigaciones a la orden del día en la psicología actual, por lo que, una relación cordial entre profesora y alumnado, así como, tener confianza por nuestra parte hacia la posibilidad de superación del alumnado, es difícil que, a menos a largo plazo, no se produzcan resultados óptimos. 

Para nosotras, apoyándonos en todo lo anteriormente citado y todo lo que se habló en clase y los ejemplos que se pusieron, creemos en el Efecto Pigmalión y todo lo positivo que el conlleva. Entendemos que el Efecto Pigmalión no hace más que potenciar lo que ya está de modo latente en el alumnado, por ello, por parte del profesorado debemos crear en el aula un ambiente más proclive al crecimiento y aprovechamiento de éste, proporcionando más información, respondiendo con más frecuencia e interés a sus esfuerzos, dándoles más oportunidades, etc. Somos nosotros, el profesorado el que con su forma de tratar al alumnado, les comunicamos el concepto positivo que ellos se merecen, despertándoles así una mayor autoconfianza y autoestima, que les motiva a rendir más y mejor.

Para nuestras futuras aulas, nos llevamos esta forma de trabajar orientada a la superación de retos, a la creación de un ambiente abierto y liberal, basada en el respeto y en la cordialidad y, sobre todo, fomentando el éxito, ya que, un elogio es más beneficioso al rendimiento escolar que una crítica; y, así, contribuimos satisfactoriamente a desarrollar la autoestima de nuestro alumnado y a propiciar un correcto desarrollo de su rendimiento escolar.


“La vida de un niño es como un trozo de papel en el que todos los que pasan dejan una señal"

Bibliografía/Webgrafía: 
  • Apuntes de la asignatura de de la mención de Pedagogía Terapéutica de Apoyo, asesoramiento y trabajo colaborativo para la inclusión educativa 4º del Grado de Magisterio de Educación Primaria.
  • http://redmusicamaestro.com/2015/12/09/video-la-historia-de-chris-ulmer-el-maestro-que-inicia-sus-clases-elogiando-a-sus-alumnos/
  • https://psicologiamotivacional.com/efecto-pigmalion-como-lo-que-pensamos-nos-afecta/
  • http://www.csi-csif.es/andalucia/modules/mod_ense/revista/pdf/Numero_28/INMACULADA_BANOS_GIL_01.pdf
  • http://www.educacionrespetuosa.com/podcasts/01-efecto-pigmalion-educacion

viernes, 23 de diciembre de 2016

Recursos Didácticos

RECURSOS DIDÁCTICOS

Creemos que es importante comenzar esta reflexión con dos importantes preguntas que pueden situarnos y adentrarnos en el mundo de los Recursos Didácticos: ¿Qué son los recursos didácticos? ¿Cuál es su función?

Los recursos didácticos, son todos aquellos materiales realizados con la intención de facilitar al profesorado su trabajo y al alumnado su aprendizaje. Además, es una forma divertida de aprender, a partir, de la cual, la motivación del alumnado aumenta junto con su aprendizaje. En cuanto a sus funciones, podríamos mencionar las siguientes:
Ø  Proporcionan información al alumnado.
Ø  Nos ayudan a organizar los aprendizajes que queremos transmitir.
Ø  Ayudan al alumnado y al profesorado a desarrollar diferentes habilidades.
Ø  Despiertan la motivación del alumnado.
Sin duda alguna, los recursos didácticos, tienen una infinidad de funciones, pero en resumidas cuentas, su labor principal es la de motivar y enseñar mediante el juego, de una forma dinámica y activa. 
Cuando en clase, las profesoras nos propusieron realizar nuestros propios recursos didácticos hubo un entusiasmo generalizado, sin embargo, también surgieron dudas. ¿Qué material realizar? ¿Cómo hacerlo? ¿Para qué materia podíamos enfocarlo? A partir de ese momento empezamos nuestro proceso de creación. Cada una de nosotras, de manera individual, le dio vueltas al recurso didáctico. Algunas, recurrieron a internet en busca de ideas, otras utilizaron su propia imaginación. Pero, sin duda alguna, el día que más inspiración obtuvimos para la realización de los recursos didácticos fue ese, en el que las profesoras trajeron distintos recursos al aula para enseñárnoslos, y es por ello, que vemos necesario hablar de cada uno de ellos.

En general se nos presentaron recursos didácticos de todas las áreas, aunque aquellos destinados a las matemáticas eran los más abundantes. Por otro lado, también pudimos ver recursos de lengua y de ciencias. Con respecto a este último apartado observamos recursos realmente ingeniosos y curiosos.


Este recurso mostraba el ciclo del agua. Se trataba de una manualidad en la cual la parte exterior iba girando e iba mostrando las distintas etapas del ciclo del agua. Con el mismo modelo, pudimos ver también un recurso didáctico que nos mostraba las distintas fases de la luna (luna llena, luna menguante…). Sin embargo estos dos modelos no fueron los únicos que vimos de este estilo. Otro de estos recursos didácticos circulares nos mostraba las profundidades de la tierra, como podemos observar en la imagen.


Pero este modelo no solo sirve para las ciencias. Entre los recursos didácticos que nos mostraron las profesoras también había un modelo circular con las tablas de multiplicar, un método de enseñanza práctico, sencillo y divertido. En el círculo interior se encontraban las distintas tablas de multiplicar, del 1 al 12, con los distintos resultados, y en el círculo exterior se encontraban los números por los que multiplicábamos, del 1 al 12 también. Según se iba girando el círculo podíamos ver las tablas de multiplicar.

Como hemos mencionado anteriormente, los recursos didácticos que más destacaban eran los matemáticos, y es que parece que con las matemáticas es más sencillo crear este tipo de recursos que con las demás áreas.

La mayor parte de los recursos matemáticos trataban las multiplicaciones. Como por ejemplo, este recurso, que se trata de las tablas de multiplicar, del 1 al 12, unidas por una anilla, para que los niños puedan repasarlas en cualquier momento. En el centro de la tarjeta podemos observar a un animal junto con un numero, y a su alrededor los números por los que se multiplica.


También, pudimos ver un pequeño cuaderno en la cual, el alumnado podían ir formando las multiplicaciones, poniendo ambos números y buscando después el resultado.

El juego que parecía más divertido sobre las multiplicaciones fue “Los hexágonos de las multiplicaciones”. El juego se compone de varias fichas en forma de hexágono. En unos lados podemos ver multiplicaciones y en otros los resultados de las mismas. El juego consiste en ir uniendo los hexágonos, de manera que las multiplicaciones encuentren su resultado.

Aunque había muchísimos más recursos matemáticos, también hemos querido destacar los recursos del área de lengua. Como por ejemplo, el siguiente: 
El juego “Las sílabas de colores” nos parece una forma divertida y práctica para que los niños aprendan las sílabas que hay, y sepan crear palabras a partir de las fichas.
A partir de esta sesión y de ver todos estos maravillosos recursos didácticos, obtuvimos la inspiración necesaria para realizar nuestros recursos didácticos, tanto los individuales como el grupal. Para el grupal pensamos en un “Pasapalabra” sobre animales, sin embargo nos enteramos de que ya había un grupo que lo estaba realizando, así que decidimos cambiar de idea y empezamos a plantearnos realizar un “¿Quién es quién?”, también de animales. El resultado fue el siguiente: 

Para la realización de nuestro recurso didáctico grupal compramos dos corchos, varias cartulinas de goma EVA, chinchetas, témperas e imprimimos varias fotografías de animales. Para empezar, recortamos varias tarjetas de goma EVA de distintos colores y pegamos las fotografías de los animales en ellas. Al tratarse de un “¿quién es quién?”, por cada animal imprimimos dos copias. Una vez finalizadas las tarjetas con los animales, pintamos los corchos, uno de color rosa y otro de color blanco. En cada uno de ellos añadimos huellas del otro color, como guiño a nuestro nombre grupal, “Las Panteras Rosas”. Durante la fase final de la construcción de nuestro recurso nos surgieron algunos problemas técnicos. Las fichas, al ser de goma EVA no se sostenían verticalmente. Sin embargo conseguimos darle solución a este problema añadiendo unas chinchetas con forma de banderillas a la parte delantera de las fichas. De esta forma conseguimos que se mantuviesen en posición vertical. Además, creamos una normas para el recurso, de forma que los alumnos al jugar tuviesen que usar preguntas técnicas en vez de recurrir a la típica pregunta “¿de qué color es?” y sucedáneos, para que, el alumnado no se pinchara con las chichetas pusimos un contrachapado, así el recurso didáctico era lo más seguro posible. 
Para concluir, creemos importante resaltar la importancia de los recursos didácticos en el proceso de enseñanza – aprendizaje y los múltiples beneficios que conllevan. A partir de los recursos didácticos no se trabajan únicamente las distintas áreas, sino también las distintas inteligencias múltiples, pues no todos los recursos son iguales y, no todos se trabajan de la misma manera. Además cabe destacar la interesante forma de aprendizaje que ofrecen los recursos didácticos, pues el alumnado no los estudia, además, ni son conscientes de que aprenden, ya que, se trata de un modo de aprendizaje ameno, divertido y que mediante el desarrollo de la motivación incita a los alumnos a querer aprender.

Por último, queremos hacer una pequeña reseña a aquellas páginas webs que nos fueron proporcionadas por las profesoras de la asignatura y que las vemos muy útiles para conocer y poder llevar a cabo diferentes recursos didácticos:
  • http://cuentosinfantileseigualdadgenero.blogspot.com.es/
  • http://ceiploreto.es/
  • http://colegiojosecalderon.blogspot.com.es/
  • https://es.pinterest.com/lolaperezbravo/

Bibliografía/Webgrafía: 
  • Apuntes de la asignatura de de la mención de Pedagogía Terapéutica de Apoyo, asesoramiento y trabajo colaborativo para la inclusión educativa 4º del Grado de Magisterio de Educación Primaria.

lunes, 19 de diciembre de 2016

El liderazgo y la educación inclusiva

EL LIDERAZGO Y LA EDUCACIÓN INCLUSIVA

Antes de comenzar a leer los diferentes textos y tratar el tema de liderazgo, queremos aportar nuestro punto de vista sobre este tema. Nuestras dudas eran muchas, ya que, la palabra “líder” en el ámbito educativo y, más aún, en una escuela inclusiva nos parecía un poco contradictoria. ¿Cómo el liderazgo puede buscar la inclusión? Esto puede ser porque asociamos la palabra líder a “poder”, “control”, como puede ser en una empresa, en el ejército y no dentro de un colegio. Esto nos hizo plantearnos que tenemos un concepto de liderazgo erróneo y que no se corresponde con lo que verdaderamente es.

En realidad, siempre está la existencia de un líder natural, es decir, una persona que por su carácter o personalidad atrae al resto, posiblemente en busca de “retroalimentación”. Por eso, nos hizo replantearnos dentro de un colegio, ¿Quién es el líder? ¿Es el equipo directivo? o ¿El profesorado dentro del aula?, ¿Existe liderazgo compartido o solo se ciñe a una persona?, ¿Todos somos líderes de/en algo? Creemos que todas nuestras dudas previas han podido ser resueltas después de la lectura de los textos.

Como hemos podido comprobar, se han realizado varios estudios a profesores/as y los resultados constatan que éstos vinculan el liderazgo al equipo directivo. Por lo que, nuestras ideas no son aisladas, sino que, es un pensamiento generalizado, como consecuencia de una larga trayectoria del modelo educativo tradicional. Además, el profesorado participante, defendía que el liderazgo del equipo directivo debe centrarse en conseguir suficientes recursos y hacer de ellos una buena gestión.

Al leer varios de los textos, nos hemos dado cuenta de que realmente el término liderazgo sí que tiene relación con la inclusión. El equipo directivo, ya no ejercerá esa posición de liderazgo, sino que cede responsabilidades tanto al profesorado como a las familias o al alumnado, para crear un liderazgo compartido (que el equipo directivo sea considerado un líder de líderes). Una característica de este liderazgo compartido, es que cada uno tiene responsabilidades, por ejemplo, el/la líder crea visión y estrategias de alcance futuro mientras que el gestor/a produce planes y planifica para producir resultados. A raíz de estas ideas, surgió el término de liderazgo inclusivo; aunque no todos los estilos de liderazgo son efectivos para una cultura inclusiva, por lo que hay que estar dispuestos a cambiar de un estilo de liderazgo a otros y llevar a cabo aquellas estrategias que mejor funcionen.

Esto nos hace pensar sobre la importancia de que la escuela esté en continuo cambio, es decir, “renovarse o morir”. Para ello, toda la comunidad educativa debe tener una formación permanente y constante. Además, los cambios en la estructura y organización de los centros también influyen decisivamente en el liderazgo que ejerce el equipo directivo. 

La perspectiva de la diversidad, cuestiona el concepto inicial de liderazgo, ya que, para que esto se cumpla, el equipo directivo, debe generar acciones encaminadas a que se genere una educación inclusiva. Para ello el liderazgo tiene como objetivo la construcción de una cultura inclusiva donde el profesorado y el resto de los miembros que intervienen en la comunidad educativa sean un modelo a seguir. Este liderazgo viene influenciado por tener una perspectiva del centro como un lugar de aprendizaje, en el que se incentiva el desarrollo profesional en todos los aspectos, especialmente en la promoción y gestión de metodologías activas.

Ahora la pregunta que nos cuestionamos es: ¿Cómo podemos crear una cultura inclusiva? El equipo directivo inclusivo del centro, juega un papel fundamental en la creación de la cultura de la inclusión. Creemos que es necesario que posea unos conocimientos específicos sobre atención a la diversidad y educación inclusiva, para poder transmitirlo a toda la comunidad escolar y convertirse en un mediador entre el profesorado para propiciar procesos de colaboración en la planificación y la enseñanza. Esto supone, por parte del líder (equipo directivo inclusivo), establecer una adecuada comunicación entre todos los miembros de la comunidad educativa, por lo tanto, la preparación profesional del director/a en todos los ámbitos que estén relacionados con la educación, es fundamental, para fomentar un liderazgo inclusivo.

Hemos podido observar que otras tareas del líder dentro de una escuela inclusiva están relacionadas con rediseñar la organización. La organización de la escuela deber ser flexible y adaptada al entorno de tal forma que facilite el trabajo de toda la comunidad educativa. El líder debe proporcionar una organización que facilite el trabajo, que permita el mayor desarrollo de las motivaciones y de las capacidades de los miembros de la escuela y que establezca una relación de la escuela con su entorno y de la familia con la comunidad. Las comunidades escolares inclusivas, se alcanzan cuando familias, alumnado, profesorado y equipo directivo entablan lazos de amistad y compromiso.

La mejora de la calidad educativa, está estrechamente relacionada con los modelos de liderazgo, ya que, el liderazgo pedagógico o compartido es uno de los medios fundamentales para mejorar dicha calidad educativa. Estos tipos de liderazgo coinciden en estimar al profesor/a como instrumento clave de la mejora de la enseñanza y el aprendizaje, y mantienen como uno de los principales objetivos de su trabajo el lograr su desarrollo profesional.

La participación del profesorado es un punto clave dentro de la mentalidad de liderazgo compartido, ya que, por razones de eficacia, el equipo directivo no puede llegar a todo únicamente con su trabajo; y por razones de eficiencia, el buen profesorado es el experto sobre la enseñanza y el aprendizaje. Además, cuando el equipo docente, con su aportación, influyen más allá de las clases a otros profesores/as, familias y otros agentes educativos, ya están ejerciendo su liderazgo.

De esta manera, podemos encontrar dos modos de comprender el liderazgo del profesorado: liderazgo en el aula y liderazgo en el contexto educativo. No son dos perspectivas incompatibles, ya que, podrían verse el aula y el contexto como dos caras de la misma moneda.

El liderazgo del profesorado debe estar guiado por un propósito moral con el fin de conseguir los objetivos educativos utilizando los recursos del aula. Este proceso de influencia del profesorado líder en el aula discurre en el sentido de crear unas condiciones en el grupo de alumnos/as que favorezcan el aprendizaje y sirviendo como modelo a su alumnado. La confianza del profesorado hacia su alumnado genera responsabilidad por parte de éstos, además de promover la participación y desarrollar su creatividad, ejerciendo un control mínimo necesario. Por tanto, el elemento emocional tiene un papel relevante como favorecedor de la actitud del líder, es decir, es producto de querer hacer las cosas bien.

Este liderazgo por parte del docente no suple o ignora el liderazgo directivo, sino que, al contrario, lo complementa; como hemos mencionado anteriormente, la función del equipo directivo debe contribuir a crear condiciones y capacidad para que cada miembro del profesorado llegue a ser líder.

Por otro lado, además de entender como líder, al director/a o profesor/a de una escuela, también podemos encontrar a estudiantes que reúnan estas mismas características, pudiendo ser tanto líderes positivos como líderes negativos.

Aquellos que son considerados como líderes negativos se corresponden con el tipo de alumnado que fomenta el desorden o el caos dentro del aula, influenciando al resto de sus compañeros/as en la ejecución de malas actitudes, lo que genera problemas de conducta por parte del líder y sus iguales. 

Sin embargo, también encontrarnos con la figura del líder positivo, quien se caracteriza por emplear su personalidad, buenas aptitudes, convirtiéndose en un modelo a seguir por sus compañeros y compañeras.

Para conseguir desarrollar líderes positivos/as, es necesario que el profesorado estimule a los estudiantes a través de actividades que potencien el sentido crítico de los niños y niñas, la capacidad para argumentar, etc., por ejemplo: por medio de debates, asambleas, realizando trabajos cooperativos… para ello, es imprescindible, que el profesorado, a su vez, les enseñe la importancia de la escucha activa, para después poder rebatir o contrastar ideas. Es importante, que el profesorado sea un modelo a seguir, escuchando a sus estudiantes durante el proceso de enseñanza - aprendizaje.

También, es necesario que el equipo docente ceda responsabilidades al alumnado dentro del aula, con el fin de desarrollar su autonomía y se vean obligados a establecer relaciones con sus iguales para mejorar el funcionamiento de la clase, haciendo uso de las habilidades sociales y emocionales. Incluso, el profesorado debe ceder la responsabilidad de organizar o planificar un pequeño evento, como, por ejemplo: un amigo invisible en navidad, festividad de halloween, carnavales, etc., donde el alumnado tenga que tomar decisiones, buscar información para obtener ideas; mientras se pueden tener reuniones con el equipo docente y sus compañeros/as, donde se realice una retroalimentación en el que se explique al encargado/a qué aspectos tiene que mejorar la próxima vez, qué elementos debe tener en cuenta, etc. De esta forma, se consigue potenciar en ellos: la autonomía, la autoestima, seguridad, capacidad de prevención, organización y planificación.

Además, es necesario que desarrollen por otro lado, la empatía, lo que podría potenciar a través de: juegos de roles u otros juegos que impliquen las habilidades emocionales.

Asimismo, el profesorado debe dejar al alumnado que se ayude entre ellos, realizando tutorías entre iguales, grupos cooperativos, etc., ya que, un buen líder, también trata de acompañar a sus compañeros/as en su aprendizaje, dando explicaciones sobre aquellos aspectos que no consiguen entender.

Por otro lado, a la hora del trabajo en equipo, es importante determinar las responsabilidades que debe adoptar cada uno, es decir, su rol dentro del equipo; con el fin de evitar que el alumnado más capaz, tome los roles de liderazgo y hagan lo más importante, mientras que el resto dejan que lo hagan los demás. El fin, al que debemos aspirar como profesorado líder, es que, si el alumnado líder dentro del grupo quiere triunfar como equipo, deberá animar a sus iguales a hacerlo bien y ayudarles a que así sea. Por ejemplo, estos alumnos/as podrán explicar muy bien las ideas difíciles a sus compañeros/as. Con este aprendizaje cooperativo están motivados para ayudarse entre sí y aprender mutuamente. Lo más importante es que se están ayudando a triunfar no a fracasar.

Por último, consideramos que el liderazgo inclusivo, debe ser llevado a cabo por un equipo directivo comprometido con los valores de la inclusión y con la responsabilidad, aceptando de que todo el alumnado debe aprender y participar de la vida académica y social del centro. Su estilo de dirección debe caracterizarse por incentivar a las distintas personas que están implicadas en la educación de los estudiantes de un centro a participar tanto en las prácticas educativas como en el liderazgo.

Para concluir, hemos podido comprobar que el liderazgo inclusivo proporciona el apoyo necesario y permite que todos los miembros de la comunidad educativa se sientan igual de valorados (liderazgo compartido) y, por lo tanto, no se enfatiza en sus diferencias, sino, que se pretende evitar la exclusión, haciendo que todos se sientan partícipes dentro del marco educativo. Esto a su vez, permite mejorar el desempeño de las funciones que tiene cada miembro en la comunidad educativa, fortaleciendo sus capacidades e intentando enfocar la educación como un proceso repartido y colaborativo, donde todos se sientan protagonistas.


Bibliografía/Webgrafía: 
  • Apuntes de la asignatura de la mención de Pedagogía Terapéutica de Apoyo, asesoramiento y trabajo colaborativo para la inclusión educativa 4º del Grado de Magisterio de Educación Primaria.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Caso alumno con Hiperactividad

CASO ALUMNO CON TDAH



El caso del alumno con Hiperactividad en un centro ordinario nos ha servido para proponer soluciones y medidas reales aplicadas a una situación real. Creemos que este tipo de casos nos ayudan a poder buscar soluciones e intentar adaptarnos a cada alumno que tengamos en nuestro futuro como docentes. Al poner nuestras propuestas en común vimos la necesidad y la importancia de involucrar no solo al profesorado, sino también a familiares y al propio alumnado en todo el proceso y desarrollo de sus iguales.

Otro aspecto en el que enfatizamos en que en el caso planteado debemos reforzar la educación del niño con el fin de que consiga superar sus problemas de aprendizaje y concentración con los medios oportunos: una formación más individualizada, unas horas de clase con un profesor de apoyo…

Por otro lado, si fuera necesario, creemos que se puede realizar una adaptación del currículum y/o de los objetivos y los criterios de evaluación. Buscaremos minimizar los efectos adversos que pueden tener determinados comportamientos del niño, derivados de aspectos como la impulsividad, la falta de autocontrol, o los comportamientos disruptivos en los que puede incurrir, etc. Creemos que la planificación y organización en el aula son imprescindibles y tendremos que adaptar el aula para que el alumno pueda aprender interactuando con su entorno fomentando actividades dinámicas para que el alumno esté ocupado con diferentes actividades. 

Creemos que como docentes tendríamos que estructurar rutinas diarias, innovar con dinámicas de relajación y estrategias de autocontrol, ya que, creemos que son útiles para todo el alumnado por igual. Conocer los intereses de cada uno es algo que hemos subrayado al buscar respuestas para el caso, ya que, todo nuestro alumnado es diferente, y tendremos que adaptarnos a las necesidades de cada uno. Tratar temas relacionados con el control emocional y la expresión de sentimientos, nos hemos dado cuenta, que son esenciales, para que, puedan ver, la importancia de sus actos y reacciones, y pensamos que con este alumno en concreto puede ser muy beneficioso.

Establecer una comunicación con los padres, así como, un seguimiento es esencial ya que debemos proporcionarles los apoyos y herramientas necesarias para ayudarles durante el proceso educativo de nuestro alumnado. Por este motivo debemos dar pautas a las familias de cómo comportarse en casa, así como enseñarles estrategias para tranquilizarle en casos de impulsividad, hiperactividad o inatención. 

Algo que nos llamó la atención es que en la Ley actual de educación (LOMCE) se hace referencia a que el alumnado con Hiperactividad requiere una atención educativa diferente a la ordinaria. Pero, además de esto creemos que es conveniente que los principios que rijan la actuación educativa con este alumnado son: los de no discriminación y normalización con la finalidad de conseguir su inclusión. La actitud y las altas expectativas que tengamos con nuestro alumnado, pueden influir en sus progresos. Debemos intentar, ser positivos y buscar una buena formación para nuestro alumnado, no solo a nivel cognitivo, sino, también, a nivel social, emocional, etc.

Por último, hemos podido reflexionar a través de este caso, acerca de la importancia de adaptarnos a cada alumno y, ver que cada adaptación será diferente dependiendo de nuestro alumnado. Como grupo creemos en la inclusión como una actitud ante la vida que debe guiarnos como futuros docentes a la hora de actuar.

Esta última idea, nos recuerda a una frase muy conocida de Howard G Hendricks que plasma esa necesidad de enseñar para la vida y para el crecimiento personal social y emocional: “La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza si no de corazón a corazón”.

Bibliografía/Webgrafía:
  • Apuntes de la asignatura de de la mención de Pedagogía Terapéutica de Apoyo, asesoramiento y trabajo colaborativo para la inclusión educativa 4º del Grado de Magisterio de Educación Primaria.
  • Rocío Ramos – Paúl y Luis Torres Cardona (2014). Niños: Instrucciones de uso. El manual definitivo. Editorial: Aguilar.